El consumo de alcohol es algo habitual en la vida australiana. A menudo es sinónimo de eventos y actividades sociales, como la Navidad y las copas después del trabajo los viernes. Sin embargo, según el Instituto Australiano de Salud y Bienestar, 1 de cada 6 personas consume alcohol en niveles poco saludables, lo que a menudo puede conducir a la adicción al alcohol.
Como centro especializado centro de rehabilitación de alcoholismo y drogadicción en Melbourne, Hader Clinic se dedica a ayudar a los pacientes y a sus familias a comprender la adicción al alcohol. Ofrecemos una amplia gama de programas, desde desintoxicación y abstinencia de 28 días hasta prevención de recaídas para pacientes ambulatorios.
Como tipo de droga, el abuso del alcohol es extremadamente común. El 35 % de los episodios de tratamiento por drogas entre 2017 y 2018 fueron por alcohol, lo que lo convierte en la droga más tratada en Australia. Pero, al igual que con la mayoría de las dependencias a las drogas, las personas afectadas suelen sentir vergüenza, culpa o negación.
¿Hay alguna diferencia entre el abuso del alcohol y el alcoholismo?
Existe una clara falta de conocimiento sobre los hechos concretos que constituyen el abuso del alcohol frente a la adicción al alcohol, y sobre si esta distinción tiene alguna relevancia a largo plazo.
Entre los profesionales médicos, ambos términos pueden utilizarse indistintamente. Sin embargo, la Clínica Hader sigue dos definiciones distintas:
- El alcoholismo se utiliza generalmente para explicar una dependencia crónica y prolongada del alcohol.
- El abuso de alcohol se utiliza para explicar uno o varios episodios en los que una persona hace un uso indebido del alcohol.
Como hospital privado especializado, comenzamos ayudando a los pacientes a desintoxicarse y a gestionar la abstinencia de la adicción al alcohol. A continuación, ofrecemos planes de tratamiento para los pacientes, compuestos por diferentes terapias y costes. Este modelo de atención ofrece a los pacientes las mejores posibilidades de recuperación a largo plazo.
Cómo identificar a una persona que tiene dependencia del alcohol
En primer lugar, debemos comprender exactamente qué es lo que conforma la definición de «adicción». Una adicción se refiere a la dependencia de una sustancia —en este caso, el alcohol— por la que el afectado siente ansias y deseos físicos.
Es posible que sufras una adicción al alcohol si:
- Preocuparse y obsesionarse por cuándo podrá tomar su próxima copa.
- Sudar o sentir náuseas entre trago y trago.
- Observe temblores y sacudidas durante períodos prolongados de sobriedad.
- Despertarse con un deseo insaciable de beber alcohol.
- Oculta tu consumo de alcohol a otras personas en casa y en el trabajo.
- Discute con tus amigos y familiares sobre tu consumo de alcohol.
Estos son solo los signos visibles de la adicción al alcohol. También hay una serie de efectos físicos, emocionales, psicológicos, sociales y espirituales derivados de esta enfermedad. Algunos de ellos pueden ser fáciles de identificar. Otros irán creciendo y agravándose bajo la superficie.
- Daño orgánico y mayor riesgo de intoxicación, coma y muerte.
- Depresión, ansiedad y disminución de la función cognitiva.
- Ira, agresividad y otros cambios de humor al beber.
- Aislamiento social y pérdida de intereses anteriores.
- Daño a la autoestima y la autovaloración.
Revertir estos efectos de la adicción al alcohol es difícil, pero no imposible. La Clínica Hader trata de manera integral todas las facetas de la adicción, incluidas las mencionadas anteriormente y otras más. El primer paso importante es iniciar una intervención temprana.

Por qué es crucial la intervención temprana en el alcoholismo
Como se ha descrito anteriormente, el abuso del alcohol se manifiesta en muchos efectos externos e internos. Estos pueden acumularse a medida que el abuso continúa y se convierte en adicción, y pueden provocar efectos duraderos en la salud mental y física del consumidor. El alcohol también provoca una pérdida del pensamiento racional y de la inhibición, lo que puede conducir a:
- El consumo de alcohol es peligroso, como al conducir bajo sus efectos o al tomar medicamentos.
- Consumo de múltiples drogas y adicción a estimulantes, medicamentos recetados y otras sustancias.
- Descuidar las responsabilidades en el trabajo, la escuela, el hogar y en entornos sociales.
- Continuó bebiendo a pesar de los efectos negativos y las crisis personales.
Estos signos pueden no ser evidentes hasta meses o incluso años después de haber consumido alcohol en exceso. Sin embargo, una vez alcanzado el punto crítico, el consumidor puede enfrentarse a consecuencias legales, económicas y sociales irreparables.
Desintoxicación y abstinencia del alcoholismo: los peligros ocultos
La adicción grave al alcohol suele manifestarse como una dependencia física incapacitante de la sustancia. La compulsión absoluta por beber día tras día, o por consumir alcohol de forma esporádica, puede dar lugar a otros síntomas, entre los que se incluyen:
- Mayor tolerancia al alcohol y capacidad para «aguantar la bebida», bebiendo cada vez más para obtener el mismo efecto.
- Incapacidad para dejar de beber, incluso después de una intervención de familiares y amigos, o con asistencia médica.
Por último, los alcohólicos suelen experimentar síntomas de abstinencia más intensos. En casos graves, estos pueden extenderse a una serie de efectos a corto y largo plazo, entre los que se incluyen:
- Náuseas, vómitos y sudoración excesiva.
- Ansiedad, depresión y trastornos del sueño.
- Temblores y sacudidas
La abstinencia también puede manifestarse en forma de convulsiones, alucinaciones e incluso coma. Las adicciones graves también pueden provocar que el adicto experimente delirium tremens, lo que puede conducir a un paro cardíaco. Se trata de un periodo extremadamente peligroso para los pacientes, que nunca debe afrontarse en solitario.
La Clínica Hader se especializa en el tratamiento de todos los síntomas de la abstinencia alcohólica. Nuestro equipo de médicos, enfermeros y psicólogos clínicos emplea un enfoque multifacético para iniciar el tratamiento de la adicción, preparando a los pacientes para un mayor éxito a largo plazo.





