No se trata solo de una resaca fuerte; la abstinencia alcohólica es uno de los problemas más graves a los que se enfrentan los alcohólicos en recuperación. La abstinencia alcohólica puede provocar en un adicto una peligrosa crisis médica que puede derivar en coma, daño cerebral e incluso la muerte.
Afortunadamente, las etapas de la abstinencia alcohólica se pueden controlar. Con ayuda médica y mucho cuidado y atención, los alcohólicos en recuperación pueden superar las etapas de forma segura. El control seguro de la abstinencia no solo es importante para la salud a corto plazo, sino también para liberarse a largo plazo de las garras de la adicción al alcohol.
La Clínica Hader está aquí para apoyar a quienes buscan tratamiento para la adicción al alcohol. Comenzamos con un programa de desintoxicación y abstinencia de 28 días, que ofrece a los adictos todo el apoyo que necesitan para una gestión segura de la abstinencia.
Primera etapa: Después de la última copa
La decisión de dejar de beber realmente comienza cuando se termina la última copa. Desafortunadamente, para muchos adictos, esta decisión de actuar llega después de una crisis. Demasiados adictos comienzan su camino hacia arriba cuando tocan fondo. Después de la última copa, los adictos dicen sentir:
- Deprimido, al borde del suicidio.
- En desacuerdo con la familia y los amigos
- Asustado o aprensivo por lo que está por venir.
La mejor manera de comenzar a dejar el alcohol es en una habitación tranquila y oscura. Si hay gente a tu alrededor, asegúrate de que el ambiente sea tranquilo y te brinde apoyo. Comienza la desintoxicación con alimentos saludables y mucha agua.
Fase dos: 6 horas después de la última copa.
El alcohol ha comenzado a abandonar el cuerpo y este ha empezado a notarlo. Para algunos alcohólicos, estas primeras seis horas de «desintoxicación» pueden ser imperceptibles. Para otros, comienza la verdadera prueba de sobriedad. En las seis horas posteriores a la última copa, los alcohólicos con una dependencia grave suelen referir:
- Ansiedad, depresión e ideas suicidas.
- Náuseas, vómitos y sudoración excesiva.
- Insomnio e inquietud
Estos síntomas alcanzan su punto álgido alrededor del primer o segundo día de abstinencia, y a menudo pueden aparecer y durar hasta una semana después de que el bebedor haya dejado la copa por última vez.
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Más información sobre el tratamiento de la adicción al alcohol
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Etapa tres: Los primeros días
Es entonces cuando los peligros de una abstinencia brusca y rápida comienzan a mostrar su verdadera cara. En las primeras 24 a 48 horas tras dejar de beber, los alcohólicos comienzan a sufrir una serie de efectos secundarios horribles, ya que el cerebro y el cuerpo se esfuerzan por adaptarse a la ausencia de una sustancia química que antes estaba presente. Estos efectos pueden incluir:
- Terribles alucinaciones auditivas y visuales
- Temblores y convulsiones incontrolables
Estos síntomas suelen alcanzar su punto álgido y remitir a medida que el bebedor pasa a la siguiente fase de la abstinencia: la zona de peligro.
Etapa cuatro: de 3 a 7 días después de la última copa.
La cuarta etapa de la abstinencia alcohólica es la más crítica y peligrosa para los adictos. El delirium tremens es una afección de aparición rápida que puede provocar una serie de síntomas potencialmente mortales para los adictos, entre los que se incluyen:
- Presión arterial baja y reducción del flujo sanguíneo al cerebro.
- Deshidratación y taquicardia
- Pérdida de conciencia y coma
- Ira y nerviosismo extremos.
- Sudoración intensa e insomnio
Aunque solo el 5 % de los bebedores empedernidos experimentarán los efectos del delirium tremens, el 5 % de esas personas morirán en la fase de abstinencia. Una tasa de mortalidad del 0,25 % puede no parecer elevada. Pero cuando se aplica esta proporción a los 107 millones de bebedores problemáticos que se calcula que hay en el mundo, la situación se vuelve mucho más grave.
Por eso la asistencia médica es tan importante para los alcohólicos que luchan contra la abstinencia. El uso de la ciencia para controlar estos síntomas físicos y mentales puede prevenir la muerte y mejorar drásticamente las posibilidades de sobriedad a largo plazo.
Etapa cinco: Después de la primera semana
Los síntomas del problema con el alcohol y la abstinencia tienden a remitir entre 5 y 7 días después de la última copa. Es muy raro que los adictos sigan teniendo problemas físicos después de este periodo.
Sin embargo, esto no significa que el adicto esté fuera de peligro todavía. Los alcohólicos pueden haber sufrido una serie de efectos a corto y largo plazo en su salud que seguirán afectándoles, incluso cuando estén completamente sobrios. Entre ellos se pueden incluir:
- Daño a los órganos internos y al cerebro.
- Ataxia y pérdida de coordinación
- Depresión y ansiedad
- Drásticas ansias físicas de consumir alcohol.
La adicción es una batalla constante y permanente contra la intoxicación. Es probable que la atracción hacia el alcohol siempre esté presente y requiera una atención especial en los meses y años posteriores.

Afortunadamente, The Hader Clinic puede ayudar. Nuestros programas de tratamiento acompañan a los adictos a través de una desintoxicación y abstinencia de 28 días, pasando por la rehabilitación hospitalaria, hasta el apoyo ambulatorio continuo para prevenir recaídas. Estamos con usted en cada etapa, asegurándonos de que tenga las mejores posibilidades de éxito.





